Music

Music

Uno de los principales motores anímicos que siempre ha estado presente en mi vida ha sido la música. ¿Qué sería de nosotros sin ella? Por algo ha permanecido en nuestra historia desde que la “descubrieron” ya en los inicios de la humanidad. Es algo poderoso, influyente, capaz de cambiar y crear estados de ánimo, de voluntad, de fuerza. Una fuente infinita e inacabable de arte, de creación artística. Una de las herramientas más fuertes y eficaces para la expresión propia, de un individuo y de un colectivo. Un colectivo que no solo puede ser cultural, la música también se ha convertido en un modo de unificar un número indeterminado de personas por un mismo sentimiento, una pasión; de la misma forma que ocurre con otras aficiones, pero la música está presente en todos nosotros y de forma constante, es prácticamente imposible no estar condicionados de algun modo por ella: el estilo que más nos gusta, las letras de las canciones, una canción que se nos ha quedado enganchada, la admiración por ciertos músicos, etc. Y realmente no nos damos cuenta hasta qué punto esto es así.

Afortunadamente es una de las pocas cosas que no tienen un efecto negativo en ningún aspecto (si dejamos de lado esa costumbre de la que todavía no sé la razón o raíz psicológica de escuchar canciones tristes cuando estamos alicaídos para seguir estando en ese estado de ánimo). No puede perjudicar nuestra salud física o mental, ni nuestra personalidad, ni nuestros proyectos, ni nada. Evidentemente si practicamos algun instrumento, o cantamos, hay ciertas probabilidades de dañar las partes correspondientes de nuestro cuerpo que usemos, pero ésa es la manera de hacerlo, no por la música en sí. Por otro lado, como he dicho al principio, aporta infinidad de cosas positivas: desde acompañar nuestros días dibujándonos una sonrisa hasta el orgullo y satisfacción personal que uno siente cuando le aplaude toda una sala tras tocar una canción a la que ha dedicado mucho esfuerzo y tiempo impulsado por la pasión que la música le hace sentir. 

Personalmente tengo una preferencia por lo sinfónico y lo melódico en general. Me gusta de todos los estilos aunque hay uno que me apasiona, y su vertiente sinfónica me vuelve loca jajaja Definitivamente es lo mío. Sueño con poder cantar lírico… Sé que no podré porque no tengo ese talento pero sí estoy decidida a empezar y ver hasta dónde puedo llegar.

Ir a conciertos es algo que me motiva muchísimo y es de las pocas aficiones que “practico”. Solo voy a conciertos de grupos que me gustan mucho o a festivales de los que me gusten lo suficiente mínimo tres grupos. También he sido capaz de viajar para asistir a alguno, sobre todo conciertos especiales. El de Berlín es un claro ejemplo =) Y a principios de agosto me voy a un festival en Alicante. Sí, lo sé, me voy a achicharrar jajaja Intentaré ir bien preparada. Van 5 de mis grupos favoritos más otros que me apetece ver, así que ¡preveo un festival increíble!

No puedo, me resulta imposible y sería una blasfemia a la propia música no concluir con la famosa cita de Nietzsche:

“Sin música, la vida sería un error”


Y añado otras citas que me han encantado:

” El éxito en la música no es el aplauso sino el estremecimiento”, Freddy Sosa

 «En verdad, si no fuera por la música, habría más razones para volverse loco», Piotr Ilich Chaikovski

«La música empieza donde se acaba el lenguaje», Ernst Theodor Amadeus Hoffman

«En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad», Arthur Schopenhauer

Anuncios